Nuestra historia; Kurün en dos líneas
Kurün nace en Viña del Mar para explorar lo oscuro con precisión.
Queremos ser un referente en cervezas negras y profundas, elevando calidad, consistencia e innovación sin perder el oficio.
Kurün se crea en 2021, cuando empezamos a cocinar en el garage, a construir recetas, a pensar la estética y a buscar un nombre que sostuviera la idea. La formalización vino meses después, como consecuencia natural de esa etapa inicial de prueba, estudio y dirección creativa.
Kurün es un proyecto sostenido por familiares y amigos, una mezcla de cercanía y exigencia que nos permitió transformar una pasión en un trabajo serio: hacer cervezas con carácter y sin apuro.
Buscábamos un nombre corto, recordable y honesto con el territorio sensorial que nos mueve. Kurün en mapudungún se asocia a “oscuro”. Lo que hacemos con esa palabra es una lectura propia: no como adorno, sino como una invitación a entender lo oscuro como lenguaje cervecero —capas, profundidad, contrastes y juego de luces.
En Kurün el sabor no aparece “por suerte”: se diseña.
Recetas con intención y consistencia: trabajamos para que una buena receta sea repetible; la innovación solo vale si se sostiene lote a lote.
Estudio de maltas, lúpulos y estilo: nos tomamos en serio el color, los perfiles y el marco de cada estilo antes de decidir una receta.
Tiempo como herramienta: cuidamos la maduración en frío, especialmente en cervezas oscuras, donde el tiempo integra, pule y ordena.
Control y aprendizaje continuo: hacemos guardas de lotes, verificamos uniformidad, comparamos, ajustamos. Si algo puede quedar mejor, se cambia.
Tenemos un norte claro, pero no creemos en una sola “cerveza ideal”. Creemos en una cerveza ideal para cada gusto.
Líneas principales
Alba
Ámbar
Ocaso
Aurora Austral
Umbra
Penumbra
Citrino
Sin Alcohol
Además, desarrollamos recetas de producción acotada o exploratoria (por ejemplo, Jack Stout), como laboratorio para seguir afinando lo que somos.
Calidad antes que volumen: preferimos hacer menos, pero hacerlo bien.
Lo oscuro como territorio: profundidad, capas, final largo y carácter.
Perfeccionismo técnico: estudiar, probar, corregir; repetir bien también es parte del arte.
Identidad sobria: negro y blanco como código, con un misterio entendido como sobriedad y juego de luces, no como exageración.
Comunidad con criterio: el feedback en eventos y puntos de venta nos orienta y nos obliga a mejorar.
Hubo dos experiencias que terminaron de ordenar el proyecto:
El salto de escala: pasar a una planta y fermentadores de mayor capacidad fue un cambio cuántico; no solo más litros, sino más compromiso, control y posibilidad real de crecer sin improvisar.
El incendio y el renacer: más que un golpe, fue una bisagra. Nos empujó a hacer las cosas con rigor desde el inicio y nos conectó con una red de emprendedores que nos sostuvo. Ahí Kurün también se volvió comunidad.
Kurün se encuentra en Viña del Mar y se mueve por bares, cafés y nuestra web.
La invitación es simple: prueba con calma. Aprende qué te gusta. Luego elige tu Kurün.
